Love Actually.. is all around

Love Actually es, sin lugar a dudas, mi película favorita. Tanto es así, que he desarrollado una tradición en torno a ella: cada año, en Navidad, elijo un día, hago tortitas y palomitas, cojo un buen vaso de Coca Cola y me tumbo en el sofá con mi manta para disfrutarla.

A muchos os parecerá ñoña, poco profunda o una comedia romántica más. Pero a mi me llega de un modo muy especial, me parece mágica.

La manera en que se entrelazan las historias y el ángulo de 360º desde el que se observa un sentimiento como el amor, hacen de ella una película maravillosa, divertida y emocionante.

Love Actually habla sobre los amores de una noche y las chicas fáciles, habla de lanzarse al vacío y dejarlo todo por un sueño que se hace realidad, como el de Collin por Estados Unidos, su típico “bar americano” lleno de modelos con botas de cowboy.

Habla sobre el amor cotidiano, el que surje en cualquier parte, por ejemplo cuando trabajando de doble de cuerpo de un actor y con las manos en los pechos desnudos de tu compañera hablas sobre el tráfico o le pides una cita.

Sobre el amor incondicional por un marido, cuando tras largos años de matrimonio te das cuenta de que le “regala joyas” a otra, y al mismo tiempo el amor a esos hijos, fingiendo la mejor de tus sonrisas para que no sufran lo más mínimo.

Sobre la amistad forjada con los años por y a pesar de los malos y buenos momentos.

Esta peli es capaz de mostrarnos como cuando pierdes a tu madre siendo sólo un niño y estás enamorado, dejas de lado esa gran pérdida, sólo porque estás enamorado.. (¿Sólo?)

Nos enseña que el amor por un hermano con dificultades está por encima de tu amor platónico, al que tu jefe sabe que quieres desde que entró a trabajar en la oficina, justo cuando le tienes desnudo en tu cama.

Que por amor se aprenden idiomas y se cogen aviones.

Que no importa el tamaño de tus muslos ni que todo el mundo sepa que os queréis porque seas el primer ministro británico o la barriobajera peor hablada del barrio más chungo de Londres.

Nos enseña que el amor es difícil de controlar, que a veces pasa por encima de la amistad y nos da fuerzas para ser sinceros, de la forma más bella y con el final más amargo y más dulce.

Yo AMO la manera en que esta peli me hace sentir y cómo me hace ver lo que es importante en la vida y, al mismo tiempo, no aspirar a ello, sino darme cuenta de que ya lo tengo.

Porque el amor, querid@s mi@s, está en todas partes.

Feliz Navidad!!

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